En cada aniversario de los acontecimientos de septiembre 11-2001, se recuerdan hechos que, de alguna manera, se tornaron en un instrumento que la política de EE.UU. utiliza de forma aleatoria y según los sucesos que rodean la actuación del gobierno de turno. Desde lo sucedido en el 2001 hasta esta fecha, conmemorar aquellos sucesos se ha convertido en una manifestación más política que moral. 
Entiendo que esta afirmación es bastante dura, pero advierto que cada año, rememorar los acontecimientos acaecidos en septiembre 11-2001, implica el uso el dolor de las familias de las victimas, para idealizar o insertar en la mente del norteamericano común, la idea de que deben combatir a los países denominados culpables de aquellos sucesos.
Bajo esa premisa, percibo que el utilizar esta dolorosa fecha como una lanza para instigar o mentalizar al ciudadano de que esas 'Guerras' en las que se involucra esta nación son necesarias, es hasta cierto punto desde mi ángulo, inmoral y falaz.
Entiendo que esta afirmación es bastante dura, pero advierto que cada año, rememorar los acontecimientos acaecidos en septiembre 11-2001, implica el uso el dolor de las familias de las victimas, para idealizar o insertar en la mente del norteamericano común, la idea de que deben combatir a los países denominados culpables de aquellos sucesos.
Bajo esa premisa, percibo que el utilizar esta dolorosa fecha como una lanza para instigar o mentalizar al ciudadano de que esas 'Guerras' en las que se involucra esta nación son necesarias, es hasta cierto punto desde mi ángulo, inmoral y falaz.
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